Es así de difícil subsistir en esta soledad, casi nunca pasa lo que uno desea, porque como bien sabes, el deseo se cierne como una daga buscándonos en las esquinas más inesperadas. Será el miedo, ese tremendo animal que anida en las gacelas y en los corzos, ese que recrean las panteras y los tigres cuando todo es selva, todo es negro, todo es el largo silencio que hace de un escalofrío el guardián de nuestra desnuda espalda. Pero te guardo lo justo, lo tuyo, aquello que nunca debes olvidar que posees como un río interminable y que el cansancio parece hacerte olvidar…eres poseedora de una magia, tu pasión por la vida, ella te ha de rendir tu tributo, ella te ha de devolver las fuerzas…para seguir siendo siempre tú.