domingo, 3 de enero de 2010
viernes, 1 de enero de 2010
domingo, 20 de diciembre de 2009
jueves, 17 de diciembre de 2009
lunes, 7 de diciembre de 2009
De Luis García Montero
Canción 19 horas
¿Quién habla del amor? Yo tengo frío
y quiero ser diciembre.
Quiero llegar a un bosque apenas sensitivo,
hasta la maquinaria del corazón sin saldo.
Yo quiero ser diciembre.
Dormir
en la noche sin vida,
en la vida sin sueños,
en los tranquilizados sueños que desembocan
al río del olvido.
Hay ciudades que son fotografías
nocturnas de ciudades.
Yo quiero ser diciembre.
Para vivir al norte de un amor sucedido,
bajo el beso sin labios de hace ya mucho tiempo,
yo quiero ser diciembre.
Como el cadáver blanco de los ríos,
como los minerales del invierno,
yo quiero ser diciembre.
domingo, 29 de noviembre de 2009
viernes, 27 de noviembre de 2009
De Pablo Neruda
LA NOCHE EN LA ISLA
Toda la noche he dormido contigo
junto al mar, en la isla.
Salvaje y dulce eras entre el placer y el sueño,
entre el fuego y el agua.
Tal vez muy tarde
nuestros sueños se unieron
en lo alto o en el fondo,
arriba como ramas que un mismo viento mueve,
abajo como rojas raíces que se tocan.
Tal vez tu sueño
se separó del mío
y por el mar oscuro
me buscaba como antes,
cuando aún no existías,
cuando sin divisarse navegué por tu lado,
y tus ojos buscaban lo que ahora
-pan, vino, amor y cólera-
te doy a manos llenas
porque tú eres la copa
que esperaba los dones de mi vida.
He dormido contigo
toda la noche mientras
la oscura tierra gira
con vivos y con muertos,
y al despertar de pronto
en medio de la sombra
mi brazo rodeaba tu cintura.
Ni la noche, ni el sueño
pudieron separarnos.
He dormido contigo
y al despertar tu boca
salida de tu sueño
me dio el sabor de tierra,
de agua marina, de algas,
del fondo de tu vida,
y recibí tu beso
mojado por la aurora
como si me llegara
del mar que nos rodea.
sábado, 21 de noviembre de 2009
Niebla
lunes, 16 de noviembre de 2009
Felicidades

Cuando encontré a la mujer busqué a la niña,
la que guardaba todavía entre sus dedos,
como simiente, unos gramos de ternura.
A veces sé que los recuerdos
tienen el color de las violetas
o de esas rosas azules
que enmarcan el tiempo
y no se abandonan nunca,
porque tenerte cerca,
sentirte respirando
siempre me trae a mi piel
el estremecido rumor del agua.
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